Tenlas presentes para evitar que tu hijo esté molesto o tenga problemas a causa de las altas temperaturas.

Qué debes saber para evitar problemas por el calor
Cuando el calor aprieta, hay que tener mucho cuidado con los bebés. Sobre todo con los que solo tienen unos meses, cuyo sistema de autorregulación de la temperatura corporal aún no funciona bien, pero también con los más “mayorcitos”. Gracias a estos consejos evitarás que tu hijo sufra problemas causados por el calor.

1. ¿Cómo sé si tiene mucho calor?
“La sensación térmica que tiene el bebé se aprecia mejor en la parte alta de la espalda”, explica el doctor José Martínez Orgado, profesor asociado de Neonatología y pediatra del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid. Si notas sudorosa la zona de la nuca y tiene coloretes en las mejillas, significa que está acalorado (es probable que al sentirse incómodo, llore o se muestre inquieto). Por contra, que tenga fría la punta de la nariz indica que necesita que lo abrigues más.

2. ¿Cuánta ropa debo ponerle ahora?
La misma cantidad que llevas tú o, a lo sumo, una prenda más. No le abrigues en exceso, especialmente si es muy pequeño, ya que por la inmadurez de su mecanismo termorregulador es más fácil que sufra un golpe de calor. Ponle prendas de tejidos naturales como algodón o lino, que permiten la transpiración y evitan irritaciones. Y opta por las de colores claros, que retienen menos el calor.

3. ¿Qué hago si está sudando?
Cuando el bebé suda, lo hace por la cabeza, la espalda y el tórax, y casi siempre se debe a que está demasiado arropado y a su falta de movilidad (al estar tumbado, el aire no le puede refrescar). Para evitarlo, ponle ropa que le quede holgada y que sea de fibras naturales. Si aún así está sudando quítale alguna prenda y si se ha empapado de sudor sécale con una toalla y cámbiale de ropa. No le refresques exponiéndole a una corriente de aire frío (ventilador, aire acondicionado…), porque si el sudor se enfría sobre su piel, se puede resfriar.

4. ¿Es normal que le salga un sarpullido?
Puede deberse a la obstrucción de los conductos de sus glándulas sudoríparas. Deja la zona al aire para que se oxigene y pide hora con el pediatra para que te confirme que esa es la razón.

5. ¿Qué ambiente mantengo en el hogar?
La temperatura ambiental ideal en casa con un bebé de pocos meses es de 24-25 ºC (22-23 ºC para dormir). Puedes refrescar el hogar manteniéndolo en sombra durante el día y abriendo las ventanas por la noche. En cuanto al aire acondicionado, no expongas al niño directamente al chorro de aire. Lo mejor es aclimatar la habitación cuando no esté el bebé y apagar el aire cuando le lleves allí, pero si hace mucho calor, puedes dejarlo encendido, vigilando que la temperatura no sea muy baja. Sobre todo es importante que evites los cambios bruscos de temperatura, porque los bebés no son capaces de hacerles frente y podría sufrir un golpe de calor o resfriarse.

6. ¿Le tapo para dormir?
Depende del calor que haga en el cuarto. Es importante que no sude, pero una sabanita de algodón no está de más en los pequeñines (ponla por debajo de sus axilas y remete el sobrante por debajo del colchón en la zona de los pies, para evitar que le cubra la cabeza). Si es más mayor y hace mucho calor, puede dormir sin sábana, con el body.

7. ¿Puedo tenerle en casa sin patucos?
Sí. No se enfriará y en los ratos en los que está despierto es recomendable, ya que el bebé se estimula y aprende tocando texturas con las manos y los pies. Es normal que cuando se los toques los tenga algo fresquitos, pero no es porque sienta frío, sino por la forma en que funciona su sistema circulatorio en estos primeros meses.

8. ¿Puedo bañarle más de una vez al día?
Sí, no pasa nada. Y puedes enfriar cada día un poco el agua, desde los 37 ºC de sus primeros baños hasta 33 ºC o menos si ves que está a gusto. O puedes refrescarle el cuerpo con la esponja y secarle con la toalla. El baño de aseo hazlo igual y a la misma hora, para mantener esta rutina.

9. ¿Debo sacarlo de paseo?
Sí, le viene muy bien. Pero procura salir con él cuando hace más fresco, antes de las 11 de la mañana o después de las 6 de la tarde. Y protégele de los rayos del sol directos y del sofoco.

10. ¿Cómo le llevo en el cochecito?
Es donde mejor va en sus primeros meses, tumbado y protegido de los rayos solares. Aún así, pasea por la sombra y, sobre todo, no te detengas con el carrito a pleno sol, porque bajo la capota (si no está aireada) se puede acumular mucho calor. Es aconsejable que tenga un toldo que permita la aireación o usar una sombrilla orientable.

11. ¿Y si va en su sillita de paseo?
También deberás protegerle del sol, con la ropa que lleve, con un sombrero de ala que le dé sombra en la cara y en las orejas (mejor que gorra de visera) y aplicándole una crema de protección solar apropiada para bebés en las zonas que lleve descubiertas, exceptuando las manos, porque se las chupará. La silla, también con sombrilla. Llévate una toquilla o una chaqueta para arroparle si de repente refresca o si entráis en un sitio climatizado.

12. ¿Le dejo dormido en su carrito?
Si no hace excesivo calor o vais paseando, déjale que se eche su siesta tranquilo. Pero si estáis en un sitio con temperatura elevada, incluso si es a la sombra, es mejor que lo saques del carrito y que lo pongas en una manta en el suelo: así evitarás que se caliente en exceso y sude.

13. ¿Qué debo tener en cuenta en el coche?
Si el habitáculo está sobrecalentado, enfríalo antes de meter al niño. No pongas la temperatura muy baja, recuerda lo de los cambios bruscos. Y jamás le dejes dentro con las ventanillas cerradas y el coche parado (y menos al sol), porque puede darle un golpe de calor.

14. ¿Le doy más tomas ahora?
No es necesario, aunque es posible que ahora te pida el pecho más a menudo y mame menos cantidad, porque la primera leche que sale de la mama es la que tiene más agua y, por tanto, la que le calma la sed. Para saber si está bien hidratado, comprueba que sigue mojando los mismos pañales al día, que su fontanela no está hundida y que no está estreñido.

15. ¿Puedo llevar hecho el biberón?
No, si ya toma biberón y quieres dárselo fuera de casa es mejor que lleves la leche en polvo en un contenedor específico y la añadas al agua cuando vayas a darle la toma, para evitar que con el calor se ponga mala.

16. Come menos, ¿es por el calor?
Es normal que con el calor las tomas le resulten más pesadas. Intenta prolongar la primera toma de la mañana y la última del día, cuando hace más fresco, y pon una sábana entre el bebé y tú para evitar que sude. Si ya es más mayorcito y le das biberón, hazlo a temperatura ambiente y si ya toma papilla de frutas, dásela fresquita para que la coma mejor.

17. ¿Tiene que beber agua?
Cuando la acepte, sí. Si le estás dando sólo pecho no la necesitará, pero si le alimentas con biberones debes darle agua entre las tomas. “Aunque no la beba, siempre hay que ofrecérsela por si la quiere, porque aún no la sabe pedir. ¿Cuánta? La que necesite o, lo que es lo mismo, la que quiera”, explica el doctor. Compra para él agua mineral embotellada y, si tiene menos de 4 meses, con baja concentración en sodio, calcio, flúor y nitratos.

18. ¿Puedo llevarle a la piscina?
Solo en las horas de menos calor y con precauciones, sobre todo si tiene menos de 6 meses (de hecho, muchos pediatras advierten de que antes de esa edad, o incluso de los 12 meses, un bebé no debería ir ni a la piscina ni a la playa). En todo caso, mantenlo siempre a la sombra y ofrécele agua con frecuencia. Se recomienda que el bebé no esté más de diez minutos dentro del agua para que no se quede frío y que los niveles de cloración sean bajos para que no le irriten las mucosas. Algunas piscinas se tratan con bromo u ozono, que son menos agresivos que el cloro para los bebés.

19. ¿Y a la playa?
También evitando las horas centrales del día. Como explica el doctor José Martínez Orgado, no se puede garantizar la protección total de los rayos solares, ya que aun estando debajo de la sombrilla, éstos rebotan en la arena. Esencial que esté con camiseta, no mojada, con un gorrito o visera y con una crema solar pediátrica de muy alta protección (específica para bebé, es decir, hipoalergénica, sin perfume, sin parabenos…). Si le habéis metido en el agua o ha estado jugando con la arena, es importante que le des una ducha antes de iros para evitar irritaciones en la piel.

 

Fuente: Eva Calvo. Asesor: Dr. José Martínez Orgado, pediatra.

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