¿Es mejor dejar que el bebé se chupe el dedo o darle chupete?

Este es un tema que muchos padres se plantean. Chupete o dedo ¿qué es peor para el bebé?

Está claro que lo mejor es que el niño no adquiera el hábito con ninguno de los dos, y que los perjuicios que la succión acarrea, ya sea el chupete o el dedo, son mucho mayores que los beneficios.

Muchos padres están totalmente a favor del uso del chupete, ya que da un respiro a los padres a la hora de calmar a sus hijos y de ganar un poco de independencia del bebé. Pero lo cierto es que, aunque sea un recurso rápido y fácil, no es lo más conveniente para el bebé.

En el caso del dedo, la cosa es mucho más complicada, ya que el hábito de chuparse el dedo es más fuerte en los bebés que ya se chupaban el dedo dentro del vientre materno.

Chupete o dedo ¿qué es peor para el bebé?

Te exponemos los inconvenientes de cada uno, aunque en la mayoría de los casos no somos los padres los que elegimos, sino el propio bebé. Si el niño ha nacido chupándose el dedo será casi imposible que le puedas cambiar el hábito hacia el chupete. Por otro lado, inducirle al uso del chupete puede resultar útil durante los primeros meses de vida, pero no después de los seis meses. Así que, chupete o dedo, ¿qué es peor para el bebé?

Chupete Vs Dedo

La desventaja principal de chuparse el dedo, es la que el niño percibe como una gran ventaja: que siempre está a mano.

El bebé puede que, desde sus primera formación dentro de la madre, haya encontrado sin querer el dedo, con lo que algunos niños al nacer ya tienen un callo en el dedo; pero otros, que comienzan succionando el chupete, cambian al dedo porque realmente lo tienen más a mano y siempre lo encuentran.

Para nosotros esto es una desventaja ya que no podemos controlar cuándo el niño decide chuparse el dedo o no, algo que sí podemos hacer con el chupete.

En un principio, los bebés sienten la necesidad de succionar porque en sus labios y lengua tienen más desarrollado el sentido del tacto, por eso los bebés exploran a través de la boca. Durante los primeros meses de vida el acto de succión es innato en ellos, y en el chupete o el dedo encuentran el placer de sentirse cerca de la madre, de calmar el hambre, encontrar la calma y sentirse seguros.

Este efecto que durante los primeros 3 meses de vida es tan importante, e incluso saludable, empieza a ser dañino según va creciendo el bebé.

A partir de los 6 meses el uso del chupete debería restringirse poco a poco, cosa que con el dedo no podemos hacer.

En cuanto, al hábito de succión, suele ser mayor en los niños que se chupan el dedo que en los que usan el chupete, por lo que es más difícil de erradicar.

El uso del dedo, suele hacerse más frecuentemente en los bebés, porque siempre lo tienen cerca, y este uso intensivo del dedo provoca deformidades en el paladar y los dientes más habitualmente que con el chupete.

Por otro lado, el chupete, si no es cambiado con frecuencia, puede tener desperfectos o desprendimientos de la tetina, o mordisquear la tetina y romperla en trocitos, provocando asfixia.

Otro inconveniente del chupete, es que obviamente, es más caro que el dedo.

Así que, si tenemos que buscar un claro ganador entre Dedo Vs Chupete, lo tenemos claro: Ninguno de los dos; pero si hay que elegir, nos quedamos con el chupete.

Fuente: www.guiainfantil.com