Durante el embarazo y, sobre todo, tras el parto y durante el periodo de lactancia, el pecho es una de las partes que estéticamente más sufre del cuerpo de la mujer. La pérdida de volumen y firmeza o las estrías pueden aparecer, pero ¿qué se puede hacer para evitarlo?La doctora Elisa Fernández, inventora del sujetador antiarrugas ‘NightBra’, advierte en primer lugar de ciertos mitos en torno a este tema: “No siempre se cae el pecho tras la lactancia, esto depende de muchos motivos. No se le cae nada a la mujer que, antes del embarazo, ha hecho ejercicios específicos para pectorales; a la mujer que cuando se quedó embarazada tenía el peso adecuado, la que utiliza un sujetador adecuado en cada momento del embarazo y la que el periodo de lactancia es de tres a cinco meses”.En cuanto a las estrías, “no le salen a todas las mujeres, depende mucho del tipo de piel y también del aumento de peso en la gestación, ya que cuando se aumenta mucho de peso, la mama también acumula grasa y es con este gran aumento de volumen cuando se estría, pero se ven más cuando la mama vuelve a su estado de postlactancia”, añade la doctora.

A pesar de esto, Elisa Fernández da las siguientes claves:
Empezar los cuidados desde el primer momento del embarazo:

Hay que ser consciente del aumento de peso (unos 10 kilos en nueve meses) y eso provocará un cambio en el pecho y una pérdida de elasticidad que nada tiene que ver con la lactancia. La hidratación desde el primer momento es fundamental.

Elegir el sujetador adecuado:

“Antes, durante y después de la gestación se debe elegir un sujetador con copas con atención al contorno y tamaño de copa. En cuanto al tipo de sujetador más indicado, en líneas generales debe ser de tirante ancho, para que el hombro soporte más cómodamente el peso. La copa preferentemente sin aros, con escasas costuras y, si las tiene, que no pasen por encima del pezón. El tejido, con alto contenido en algodón y, por supuesto, sin relleno”. “En este periodo, además, es aconsejable usar debajo del sujetador de lactancia descrito el revolucionario sujetador NightBra. No tiene copas y gracias a su efecto corrector de postura de la zona dorsal, la espalda se verá muy beneficiada”.

Realizar ejercicios frecuentemente:

“El deporte ideal es la natación. Pero no es el único: un ejercicio que se puede realizar en casa en cualquier momento y es muy útil consiste en juntar las palmas de las manos a la altura del pecho, manteniendo los brazos en ángulo recto y ejerciendo presión contando, por ejemplo, hasta cinco. Lo pueden repetir las veces que quieran”. Además, la experta recomienda darse duchas alternas con un poco de agua caliente y mucha fría tanto en las mamas como en el escote. Pero también advierte: “Durante la lactancia no es el momento oportuno de proponer ejercicios para el pecho, ya que un recién nacido obliga a una dedicación plena, por lo que puedes limitarte a utilizar un sujetador adecuado y que proteja la espalda. La práctica de ejercicio regular y apropiado como Pilates es muy útil a la hora de fortalecer los pectorales mayores y menores.

Cuidados diarios y alimentación adecuada:

Los expertos advierten que no se debe olvidar la nutrición de la piel como elemento fundamental en el cuidado de los pechos. Es importante una adecuada higiene corporal, oxigenación y evitar toxinas como el tabaco.-

 

Fuente: www.elmundo.es