En verano hay que proteger a los bebés de las picaduras de insectos. Pero no todos los repelentes son adecuados. El neonatólogo Ernesto Sáez Pérez nos aconseja.

En aquellas zonas donde la picadura de un mosquito es molesta pero el riesgo de enfermedad es muy pequeña o nula se deben aplicar medidas suaves, no recurriendo a medidas exageradas contra las picaduras.

En los bebés que, en general, no se mueven mucho, tanto en casa como en la calle, la mejor protección es un mosquitero en la cuna o en la sillita (si vivís una zona con muchos mosquitos).

Repelentes para aplicar sobre la piel o el vestido

El más usado y eficaz es el Deet. Su uso no representa un problema de salud para la población en general. La Academia Americana de Pediatría ha aceptado su uso en mayores de 2 meses a concentraciones menores de 30%. A esta concentración la duración del efecto es de 4-5 horas. Para padres preocupados por su aplicación se puede usar al 10 %. Así, si el niño está fuera de casa poco tiempo, se usa al 10 % y si está más de 4-5 horas, al 20 %.

La permetrina no debe aplicarse directamente en la piel del niño como repelente. Su uso es sobre la ropa y no es recomendable en bebés.

La citronella, utilizada desde 1882, existe en forma de crema, gel o velas y puede alejar a los mosquitos pero su acción no dura tanto como el Deet.

El aceite de soja al 2% puede ser efectivo y con efecto más prolongado: una hora y media frente a los 20 minutos que dura la acción de la mayor parte de los repelentes naturales.

El aceite de limón de eucalipto no se usa en menores de 3 años.

Precauciones

Antes de usar cualquier tipo de repelente se deben leer siempre las instrucciones y comprobar si es recomendable para los niños, la duración de su efecto, cual es el ingrediente y cuándo y cómo usarlo.

Evitar aplicarlo cerca de los ojos, la boca o en las palmas de las manos. Si el bebé se chupa el dedo no se debe aplicar en toda la mano.

Aplicar solo en la parte desnuda del cuerpo y usar solo la cantidad estrictamente necesaria, aplicándolo mejor en la palma de tu mano y a continuación extenderlo por la piel del niño.

No usar repelentes que lleven asociado un protector solar.
Si tras la aplicación aparece cualquier tipo de exantema (erupción en la piel), suspenderlo y lavar bien la zona.

Al volver a casa lavar la zona donde se aplicó el repelente con abundante agua y jabón.

Impregnar más la ropa y menos la piel. La ropa debe lavarse antes de usarla de nuevo.

No se debe usar en niños

Siguiendo las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría:

Repelentes con Deet a mayor concentración del 30 %
Repelentes con aceite de limón eucalipto en menores de 3 años
No usar repelentes sobre la piel en menores de 2 meses (la permeabilidad de la piel similar a la del adulto aparece a los 2 meses)
No aplicar sobre cortes, heridas o la piel irritada.
No usar debajo de la ropa
No usar repelentes en forma de spray en habitaciones cerradas.
No reaplicar más de una vez al día
En niños de 2 a 12 años se usa Deet al 10 %
De 6 meses a dos años los padres deben decidirse entre usar ropas ligeras que les cubran la piel o usar repelente
En menores de 6 meses la mejor opción es la mosquitera, igual que en la casa

Repelente eléctricos

Evaporan una sustancia natural o sintética con cantidades que no son suficientes para matar al mosquito pero que lo ahuyentan, proporcionando protección. Las opiniones sobre su efectividad son muy diversas. Si se utilizan deben colocarse alejados de la cabecera del niño.
Los repelentes electrónicos emiten ultrasonidos de una frecuencia especial que repele al mosquito. Existen opiniones acerca de su poca efectividad.

 

Fuente: www.serpadres.es