En el curso de preparación al parto mejorarás tu condición física, vivirás de forma positiva el embarazo y resolverás tus dudas. Estas clases son una herramienta esencial para ir preparada al nacimiento de tu hijo.

Cursos de preparto:

Sólo por ir a este curso obtendrás beneficios como tonificar la musculatura, activar el sistema cardiovascular, mejorar la respiración, conseguir una mayor conciencia corporal, aumentar tu conocimiento sobre la gestación y el parto, encontrar soluciones para las molestias del embarazo y establecer un vínculo emocional con tu futuro hijo. Esto también te servirá para el postparto, una época dura a nivel físico y anímico.
incluso si eres una mamá “repetidora”, ir al curso sigue siendo útil porque cada parto es diferente y tu forma física puede haber cambiado. Y también te será útil si el parto va a ser por cesárea, porque tu cuerpo debe estar preparado para afrontar la intervención y la recuperación de forma óptima.

Cómo se imparten estas clases preparto:

Tanto la Seguridad Social como la sanidad privada ofrecen los cursos, cubiertos en la mayoría de los seguros médicos. En tu trabajo están obligados a darte permiso para ir a las clases si el único horario posible coincide con tu jornada laboral. El curso suele estar dirigido por una matrona, pero a veces intervienen pediatras, ginecólogos o psicólogos para dar su punto de vista.

Las clases empiezan alrededor de la semana 28 de embarazo. Generalmente se imparte una a la semana, de forma que en unas diez sesiones habrás completado el curso. Suelen durar unas dos horas y se dividen en una parte teórica y otra práctica o de ejercicios.

La asistencia del futuro papá a los cursos de preparación al parto es muy recomendable. Por suerte, cada vez está más instaurada la idea de que el embarazo es cosa de dos. Aunque no pueda participar activamente en todos los ejercicios, las clases teóricas también resolverán sus dudas sobre cómo actuar en el parto, cómo ayudar a la madre en su recuperación y cómo ha de atender al recién nacido.

La parte práctica: El entrenamiento

Cada curso de preparación al parto sigue un programa, pero en todos se realizan estos ejercicios:

*Respiratorios. Aprenderás a respirar en cada fase del parto, en especial durante las contracciones y el expulsivo.
*Activadores de la circulación. Mejoran la retención de líquidos y los problemas circulatorios en el embarazo. Imprescindibles si tienes varices o hinchazón de tobillos.
*Reforzadores del periné. Uno de los temas más importantes de los cursos de preparación al parto son los ejercicios de Kegel. Refuerzan la musculatura perineal, una de las zonas que más sufren en el parto. Previenen la incontinencia urinaria del post-parto.
*Ejercicios para las contracciones. Aprenderás a dejar el vientre blando entre las contracciones, a aumentar la eficacia para dilatar más rápido y a empujar de forma adecuada durante el expulsivo.
*Movimientos de pelvis. Flexibilizan las articulaciones de la zona y también te enseñan a recolocar la pelvis en función del peso del bebé para que éste encuentre mejor su espacio.
*Estiramientos lumbares. Previenen los dolores de cuello, hombros y espalda o los alivian cuando ya han aparecido.
*Creación del vínculo con el bebé. Con los ejercicios de expresión corporal que enseñan en los cursos de preparación al parto te comunicarás con tu hijo y crearás una alianza con él para el parto.
*Relajación. Los cursos dedican el final de cada clase a la relajación. Saber relajarte en los momentos de más tensión es importante para controlar el dolor durante el parto.
Estos ejercicios son suaves y poco a poco te sentirás mejor físicamente. Es importante que practiques en casa lo aprendido en los cursos de preparación al parto (al menos un cuarto de hora diario) porque un solo día de práctica semanal es poco para conseguir el efecto deseado.

La parte teórica: El conocimiento

Tan necesario como el entrenamiento físico es el psicológico. En las charlas teóricas de los cursos de preparación al parto se abordan cuestiones como los cambios físicos que estás experimentando, la dieta, la epidural, la cesárea o la lactancia y los cuidados del bebé (el baño, el cambio de pañales, las curas del cordón…).

En los cursos de preparación al parto también tienes la ocasión de iniciar un diálogo con la matrona y las otras madres que permite resolver muchas cuestiones al tiempo que creas un vínculo afectivo con ellas al vivir los mismos miedos e ilusiones.

Fuente: www.crecerfeliz.es