La relevancia de ejercitarse antes y durante el embarazo

A lo largo de los cuarenta semanas normales de gestación, el cuerpo de la madre lleva a cabo una serie de cambios tan profundos que el cansancio y las molestias son normales.

Pero aunque podamos asumir que es una etapa dura, es conveniente prepararse para reducir cualquier complicación y procurar sentirnos con más energía.

Uno de los principales aliados de las embarazadas para sentirse mejor y combatir el cansancio es el ejercicio físico.

Puede parecer contradictorio que hacer ejercicio nos ayude a combatir el cansancio, pero la sobrecompensación que el cuerpo realiza para adaptarse a un esfuerzo, nos lleva a sentirnos mejor y nos proporciona más fuerzas.
Inicia tu rutina de ejercicios poco a poco.

Consulta a tu médico para que te oriente. Si empiezas antes de quedarte embarazada (lo que es recomendable), no deseches la opción de hacerte un chequeo general y visitar al fisioterapeuta. En el caso de que ya estés embarazada, por supuesto es tu ginecólogo quien tiene que descartar cualquier riesgo y aconsejarte acerca de los ejercicios que puedes y no puedes practicar.

El modo de evitar lesiones es comenzar sin prisas, con una intensidad moderada para ver el grado de esfuerzo que podemos alcanzar y desde él, ir incrementando poco a poco según el embarazo lo permita.

Pero al avanzar los meses de gestación, será imprescindible reducir la intensidad y el grado de esfuerzo. Por ello es particularmente recomendable escoger un ejercicio donde sea sencillo modular la intensidad según nuestras necesidades y capacidades.

Está especialmente recomendada la natación para embarazadas, por la sensación de ligereza y relax que proporciona a la madre; así como el yoga y el pilates porque ponen el acento en la higiene postural lo cual previene dolores en la gestación, y la respiración, lo cual es óptimo de cara al parto.
Beneficios del ejercicio en el embarazo.

No hay un momento ni una edad concreta para empezar a ejercitarse de manera regular. Cualquier etapa de nuestra vida es adecuada y los beneficios se notarán en todas las edades. Como es lógico, cuanto mejor sea la salud física de la mujer antes de quedar embarazada, menos riesgos de salud padecerá durante la gestación. Así que no esperes a empezar, aunque no tengas pensado tener hijos a corto plazo (o, incluso, no pienses tenerlos).

Entre los muchos beneficios del ejercicio físico para las embarazadas podemos resaltar:

• Incrementa el ritmo del metabolismo, lo que facilita la quema de grasas y la digestión.

• Reduce el riesgo de padecer hipertensión.

• Incrementa la producción de serotonina y otras hormonas que mejoran el estado de ánimo de la mujer.

• Relacionado con el punto anterior, se reducen el riesgo de sufrir cuadros depresivos, tanto durante el embarazo como tras el parto.

• También reduce los dolores de la espalda, las articulaciones y muchas otras molestias de índole muscular.

• Se aminora el riesgo de padecer diabetes gestacional.

• Ayuda a controlar el aumento de peso propio dentro de lo recomendado.

• Contribuye a flexibilizar y fortalecer la musculatura, reduciendo los riesgos de padecer ciática en los meses de embarazo y tras el parto.

• Regula los ciclos de sueño y mejora el descanso.
Reposo controlado y no excesivo, actividad física moderada y una dieta equilibrada, son las claves de un embarazo saludable. Los beneficios de estos hábitos se extienden de la madre al bebé y más allá del parto. Cuanto antes comiences a hacer ejercicio antes notarás sus ventajas.

 

Firmado: Maria José Madarnás