Es importante tratar la otitis en bebés antes de que sea demasiado tarde

Las infecciones de oídos en adultos y niños son fáciles de superar con la ayuda de un buen antibiótico. La otitis en niños pequeños es un buen ejemplo. Pero… ¿Qué ocurre cuando la otitis invade las orejas de un bebé pequeño? Es evidente que en estos casos el problema adquiere un grado de dificultad mayor.

Tanto el diagnostico como el tratamiento son bastante diferentes en niños de 0 a 36 meses. Cuanto más pequeño es el niño, mayores son las dificultades para trabajar dicho padecimiento.

Sin embargo, a continuación presentaremos el procedimiento correcto para identificar y tratar la otitis en bebés.

Cómo identificar la infección:

Cuando un niño padece de otitis simplemente se toca la oreja que le duele y comunica a sus padres lo que le ocurre. Sin embargo, un bebé no tiene la capacidad verbal y por eso ante cualquier dolencia simplemente llorará.

En este momento los padres deben volcarse en identificar qué es lo que puede estar afectando a su hijo. La tarea no será sencilla, por eso es bueno saber que la manifestación de la otitis es bastante frecuente en niños de corta edad y sobre todo en la estación del verano.

Si existiera la sospecha de que el dolor proviene del oído, una alternativa es apretar suavemente la oreja del pequeño. Si vemos que el llanto aumenta cuando ejercemos esta presión, entonces estaremos ante la probable presencia de una otitis en proceso.

Cosas que no debemos hacer:

Si el niño es muy pequeño y tenemos alguna sospecha del padecimiento, lo correcto es llevar al pequeño de consulta al pediatra. Solo este especialista podrá aportar un diagnóstico acertado que permitirá a su vez la imposición de un tratamiento.
Es recomendable visitar al pediatra antes de tomar cualquier decisión relativa a las enfermedades que afecte a los niños

Asimismo, debemos saber que la automedicación es sumamente peligrosa en bebés de los 0 a 3 años. Por ello, no podemos suministrar un antibiótico por cuenta propia sin la receta y autorización del medio. Hacerlo podría poner en peligro la vida del menor.

Se trata de una enfermedad bastante recurrente en los pequeños. Hay que tener en cuenta que una actuación negligente puede desencadenar dificultades posteriores.

Tratamiento de la otitis en bebés:

Por lo general, la otitis en niños menores de 2 años se trata por medio de antibióticos y antiinflamatorios suaves. Claro que todo dependerá del historial clínico del bebé y por eso la opinión del doctor será de suma importancia.

Los antibióticos y antiinflamatorios utilizados frecuentemente son aquellos que vienen en gotas. Con respecto al dolor, la mayoría de los médicos recetan analgésicos comerciales como el paracetamol o el ibuprofeno en dosis aptas para los niños.

Además, debemos saber que el ibuprofeno no se recomienda en niños menores de los 6 meses de edad. Aparte de estos analgésicos, existen otros cuidados que podemos ofrecer a los pequeños afectados por esta enfermedad para mejorar su situación.

Creando las condiciones para tratar la otitis:

Una recomendación que hacen la mayoría de los médicos es suspender durante la enfermedad los alimentos alergénicos y a base de lácteos.

Secar bien los oídos de los bebés a la hora del baño es indispensable para prevenir la otitis. También es necesario secarlos bien una vez que ya se ha originado la enfermedad para no agravarla. Pero fuera del agua, los ambientes extremadamente secos pueden generar mayor dolor e irritación en la zona afectada.

Algunos expertos recomiendan implementar bolsas de agua caliente en la oreja infectada para aliviar el dolor.

El cuidado de los oídos es fundamental en niños de corta edad

¿Cómo sabemos si la enfermedad se ha complicado?:

Si el pequeño tiene secreciones, mareos, vómitos o fiebre por encima de los 38 grados, es importante que los padres vayan al pediatra o que pasen por urgencias. Recordemos que es fundamental controlar la fiebre en niños de corta edad.

También debemos actuar con cierta premura si el niño no puede caminar correctamente, manifiesta pérdida del equilibrio o tiene el cuello rígido. El chequeo médico es indispensable en estos casos.

Si un niño con tratamiento no presenta mejoría pasadas las primeras 48 horas, es aconsejable dirigirse de nuevo al médico que lo trata.

Algunos datos sobre la otitis infantil:

Según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, al menos la mitad de los niños españoles han sufrido de otitis antes de cumplir el primer año de vida.

De hecho, esta es una enfermedad que se produce con mayor frecuencia en niños que en adultos. Hoy en día se sabe que los niños prematuros y aquellos con predisposición genética son más propensos a esta infección.

En resumen, la otitis es una enfermedad controlable, recurrente y que casi nunca genera mayores inconvenientes. Sin embargo, se pueden presentar ciertas complicaciones si los padres no actúan de forma metódica y prudente.

 

Fuente: www.eresmama.com