Es normal sentir algo de inseguridad durante los primeros baños, pero en cuanto le pilléis el truco los dos disfrutaréis de este momento.

1. Ten todo a mano

En una habitación cálida (no tiene por qué ser el baño) dispón lo que vas a necesitar: la bañerita con 10-15 cm de agua a 36,5 ºC, el termómetro para medirlo (si no, el codo), el jabón destapado, las esponjas y la toalla. En el cambiador, crema del culete, aceite, el pañal y la ropa.
2. Primero lava su cuerpo
Mete despacio al bebé en el agua, sujetando su cabeza y sus hombros con una mano y su culete y sus piernas con la otra. Esta mano te quedará libre para pasarle la esponja por el cuerpo y hacerle caricias, mientras con la otra mantienes su cabeza fuera. Háblale, ríete…
3. Después, la cabeza
Deja el lavado de la cabeza para el final, así no se enfriará y no llorará. Hay madres que utilizan un truco: aplicarle antes un poco de vaselina encima de las cejas para que el agua resbale por los lados y no le caiga en los ojos. Y algunas emplean para esta zona una esponja distinta, que tienen en una palangana con agua tibia. Si usas champú (en los primeros baños no es necesario) debe ser uno específico para bebés y en poca cantidad.
4. Sácale a los 3 minutos
Para sacarle del agua, sujeta la toalla con tu barbilla, cógele como al principio (una mano en su trasero y la otra bajo su nuca, sujetándole por la axila), levántalo y pégatelo al cuerpo, arropándole enseguida. En total, sólo habrá estado en la bañera 3 minutos. Más adelante, poco a poco, irás alargando la duración del baño.
5. Sécale muy bien
Es importante cubrir cuanto antes su cabeza, que es la zona por la que los bebés pierden más calor corporal. Después hay que secarle muy bien todo el cuerpo, con toquecitos, no frotando, e insistir en zonas como los pliegues de la ingles, las axilas, detrás de las orejas, el cuello…, para que no queden húmedas.
6. Ponle la crema y el pañal y vístele
Sujetando sus tobillos, pon el pañal bajo su cuerpo y aplícale la crema del culete que te haya recomendado el pediatra y el aceite hidratante para el cuerpo. Si no le molesta, déjale un rato con el culete al aire.

Después, ponle el body o la parte superior del pijama, abrocha el pañal (limpia tus manos de crema antes de tocar el adhesivo) y cubre sus piernas. Y un último apunte: intenta bañarlo siempre a la misma hora. Si es por la noche, formará parte de su rutina de sueño.

 

Fuente: www.crecerfeliz.es