Cientos de mujeres amamantan a sus hijos y guardan tomas para el hospital. El banco de leche del Doce de Octubre de Madrid recoge 1.000 litros al año y amplía sus instalaciones para servir a toda la región. Buscan voluntarias donantes para atender las necesidades de los prematuros.
Iris duerme plácidamente en su incubadora bajo la atenta mirada de sus padres. Nació con 35 semanas de gestación y apenas 990 gramos de peso. Veinte días después, la pequeña ya va llenando el body blanco y rosa que viste: ahora pesa 1.300 gramos.
Apoyada sobre su costado derecho, descansa tranquila tras recibir, mediante una minúscula sonda, leche rica en proteínas donada por la madre de otro bebé. Su madre, Sandra, aún no puede alimentarla por sí misma. El estrés del parto prematuro y el entorno hospitalario dificultan el inicio de la lactancia, aunque ella insiste: “Me la pongo al pecho a cada ratito… pero sale muy poquito”.
Como las tomas no son suficientes, el principal alimento de Iris llega desde el banco de leche materna del Hospital Doce de Octubre, uno de los siete bancos de leche humana en España (Aragón, Baleares, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura y Madrid). Allí se conserva la generosidad de cientos de madres donantes.
La leche materna donada permite alimentar con mayores garantías a bebés prematuros y recién nacidos con patologías graves ingresados en UCI. “La leche materna es el mejor alimento que existe”, afirma María Teresa Moral, responsable del banco, que destaca la generosidad de las más de 600 madres donantes desde su apertura en 2008.
Cada año se almacenan hasta mil litros de leche materna en sus instalaciones, con el objetivo de ampliar el servicio a más hospitales. El centro trabaja para aumentar su capacidad y facilitar nuevas donaciones, inspirándose incluso en modelos internacionales como el de Brasil, donde la recogida puede realizarse a domicilio.
El proceso es riguroso: extracción con material esterilizado, congelación inmediata, etiquetado y transporte en condiciones controladas. Una vez en el banco, la leche se analiza y se asigna según las necesidades de cada bebé, asegurando siempre la máxima seguridad y trazabilidad.
Gracias a este sistema, muchos recién nacidos reciben exclusivamente leche materna durante su estancia hospitalaria, reduciendo el uso de fórmula y favoreciendo su desarrollo.
Mientras tanto, Iris sigue creciendo, aferrándose a cada mililitro de vida que le llega de una madre que nunca conocerá, pero que ya forma parte de su historia.


