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Consultoría y asesoramiento en salud, Cuidados de bebés y recién nacidos

Dormir: distinguir el día y la noche es cosa de mayores

Cada bebé tiene unas necesidades de sueño distintas. La mayoría de los recién nacidos duermen 16 ó 17 horas diarias, pero el tuyo puede ser más dormilón o necesitar menos. Suelen despertarse cada 3 o 4 horas, normalmente para comer, y permanecen despiertos entre una y dos horas seguidas.
A partir del mes y medio, los patrones del bebé empiezan a seguir los ciclos de luz y oscuridad y el niño comienza a dormir más por la noche.
Un bebé que a los tres meses duerme de un tirón no llega a las ocho horas, sino que se queda en cinco o seis seguidas.
Imagen sueño
Cuidado con las siestas largas
Evidentemente, si el bebé duerme mucho durante el día, te deja más tiempo para tus cosas. Pero debes tener en cuenta que las siestas muy largas o muy tardías afectarán a su sueño nocturno. Por eso, en estas situaciones, tendrás que hacer algo que normalmente está prohibido: despertar al niño. Si lleva muchas horas dormido, lo mejor es hacerlo con muchos besos suaves y una ración extra de caricias. O dejar que entren en su habitación los ruidos habituales de la casa.
Durante el día, no bajes las persianas de la habitación del niño, deja que entre la luz del día.
Qué te puede ayudar
Acostúmbrate desde muy pronto a seguir un ritual para acostar al bebé: le servirá de orientación. Sigue siempre el mismo orden: comer, cambiarle los pañales, ponerle el pijama, dar cuerda al reloj de juguete, darle unos besos. Un bebé interioriza este tipo de procedimientos fijos y, aunque todavía no lo haga de una forma consciente, llega a la conclusión correcta: ¡es hora de dormir!
Ten siempre la habitación a una temperatura confortable: un exceso de calor o frío favorece el despertar nocturno.
Si tu bebé hace ruidos durante el sueño, espera un poco. Esos ruidos no siempre quieren decir que se esté despertando o que ya esté despierto. Los bebés se muestran muy intranquilos cuando pasan de la fase de sueño profundo a la del sueño ligero, lo que ocurre cada 45 minutos más o menos. No le cojas en brazos enseguida, es mejor que te limites a observarle: lo más probable es que siga durmiendo después de hacer unos cuantos ruidos y algunas muecas.
Después de cambiar el pañal, deja al bebé en la cuna cuando aun esté despierto pero con somnolencia. Si llora al acostarlo, arúllale y colócale en la cuna antes de que se duerma.

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