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Ejercicios postparto, ¿por dónde empezar?

Durante el embarazo el cuerpo de la mujer cambia para albergar en su vientre una nueva vida. Tras el parto los cambios continúan, los órganos se recolocan y los músculos abdominales poco a poco se contraen para volver a su configuración previa.
Tras el parto es conveniente ser prudente a la hora de retomar el ejercicio. No es conveniente que empieces a hacer ejercicio inmediatamente después del parto. Espera entre dos y cuatro semanas para empezar, cuando te sientas cómoda para iniciar una actividad física.

Empieza poco a poco

Escucha a tu cuerpo y ten paciencia. Empieza con calma, sobre todo si no estás acostumbrada a hacer ejercicio. No te esfuerces demasiado al principio: es mejor que puedas realizar una actividad de baja intensidad con más regularidad que una actividad intensa que pueda provocarte molestias o lesiones que te hagan dejar el ejercicio unas semanas.
Una caminata diaria para empezar es perfecta. Caminar entre 30 y 45 minutos a buen ritmo todos los días es ideal para preparar tu cuerpo para el inicio de una actividad física más específica para fortalecer toda la musculatura que se ha visto afectada durante el embarazo y el parto.

El ejercicio moderado es lo ideal

A menos que antes del embarazo ya estuvieras acostumbrada a realizar ejercicios de alta intensidad lo mejor es que solo realices ejercicios de intensidad moderada. Empieza poco a poco y ve agregando ejercicios a tu rutina a medida que vayas encontrándote más cómoda con el ejercicio.
Puedes realizar ejercicios específicos para la zona abdominal para ayudar a su pronta recuperación. Algunos de los mejores ejercicios para recuperar la fuerza y son los abdominales y la respiración abdominal, que ayudan a contraer los músculos abdominales.
También debes hacer ejercicios para fortalecer piernas y brazos. Cuanto más en forma te encuentres, más fácil será para ti realizar todas tus actividades diarias. Puedes programar una rutina de ejercicios de tonificación dos o tres veces por semana para combinarla con ejercicios aeróbicos como las caminatas o la natación.

Yoga y pilates, tus grandes aliados

Al igual que durante el embarazo, hay dos ejercicios que destacan entre los demás por sus beneficios durante el posparto: el yoga y el pilates. Ambos ejercicios son de bajo impacto y de intensidad moderada, por lo que son perfectos para este período de recuperación.
Además, ambas actividades se centran especialmente en fortalecer el tronco y el abdomen, sin descuidar ningún otro grupo muscular. No solo eso, sino que ambos son ejercicios también para la mente, pues mejoran la concentración y ayudan a relajarse.
Otra de las grandes ventajas del yoga y el pilates es que con ambos puedes lograr un cuerpo más flexible, pues son actividades en las que los estiramientos son muy importantes. Un cuerpo con músculos fuertes y flexibles se recuperará antes del parto. Si durante el embarazo practicaste alguna de estas actividades será más fácil para ti volver a recuperar tu figura.

La natación, una aliada perfecta

La natación es un ejercicio integral y de bajo impacto. Al practicar natación mejoras tu capacidad respiratoria, tu circulación y tu fuerza sin ejercer presión sobre tus articulaciones.
Practicar ejercicio en el agua te mantendrá fresca. Si no estás acostumbrada al ejercicio puede que el calor te moleste. Si ese es tu caso, puedes elegir esta alternativa para finalizar tus rutinas de ejercicio y relajar tu cuerpo tras la actividad física.
Es recomendable que busques la asesoría adecuada para que la actividad física que decidas hacer esté adaptada para tus necesidades particulares. Combinar el ejercicio y una buena alimentación para perder peso tras el parto es la clave para recuperar tu figura poco a poco sin que se vea perjudicada tu salud.
María José Madarnás, editora de Maternidad Fácil.

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