Cómo vestir a los niños y bebés en condiciones de mucho frío y nieve

Llevar protegido al bebé es fundamental. Los más pequeños solo deberían salir al exterior cuando hace mucho frío si es absolutamente necesario. Para prevenir que puedan sobrecalentarse, los vestiremos con una o dos capas de ropa más de las que llevamos nosotros como adultos.

La clave está en conseguir retener la mayor cantidad de calor corporal posible, mientras que dejamos que salga el vapor, es decir, necesitamos vestirlos por capas y que éstas transpiren. Además, cuanto más ligeras sean las capas cumpliendo con sus funciones de conservación del calor, mejor para los movimientos de los niños.

Siempre hemos de asegurarnos de que los dedos de las manos y de los pies, las orejas, la nariz y la barbilla están a cubierto, pero que aun así el bebé puede respirar con facilidad.

Para niños mayores, lo ideal es vestirlos por capas, de manera que se puedan mantener calientes sin problemas. Para unas temperaturas bajas y cuando hay nieve afuera, se recomiendan tres capas principales, por ejemplo:

• Primera capa: ropa interior térmica, calcetines de lana.

• Segunda capa: cuello de cisne, un suéter o un chaleco, además de pantalones de chándal o pantalones de esquí.

• Tercera capa: chaqueta resistente al agua, gorro, guantes y botas de agua con superficies de agarre. Una bufanda puede quedar atrapada en los objetos, lo que representa un peligro de estrangulación, así que una braga de cuello sería mejor solución.

Proteger la piel de los niños es fundamental 

Los inviernos fríos pueden resecar la piel de los bebés y los niños, y esa piel seca puede traer otros problemas consigo. Para evitar los efectos perjudiciales del frío en la piel del niño debemos aplicar una crema hidratante con generosidad en las zonas más expuestas, y de hecho existen cremas especiales protectoras contra el frío que están pensadas exclusivamente para tratar estos problemas.

Siempre que busquemos un producto de estas características, lo mejor es comprarlos libres de perfume porque son los que menos probabilidades tienen de irritar a su vez la piel. Si vestimos al niño con demasiada ropa, demasiadas capas o con ropa muy pesada, lo más probable es que sude, y ese sudor puede irritar zonas ocultas de la piel. Por el contrario, vestir poco a los niños potencia los efectos deshidratantes del frío en la piel.

Debemos tener en cuenta que en la nieve, la exposición a los rayos del sol es mayor de lo normal, y es necesario aplicar un buen protector solar a la piel de los niños y bebés. Si vamos a pasar el día en la nieve, deberían llevar gafas de sol adecuadas a su vista y edad.

 

 

#bebés  #invierno  #desconectaydescansaoficial #salus

Que tengáis un buen fin de semana

+34626612969

mcastillo@desydes.com

www.desydes.com

El equipo de desconecta y descansa