Existen muchas razones por las que un bebé puede llorar y  según el tipo de llanto pueden ser perfectamente identificables por la madre;

Para ello, hay que tener siempre en cuenta el tono de ese llanto y esa será la forma de adivinar por qué se queja y qué hay que hacer para reconfortarle.Incluimos las razones más comunes por las que lloran los bebés. Si tu pequeño está llorando, seguramente encontrarás algo que lo alivie.

Tiene hambre

Además de chuparse los deditos y de mordisquearse los puños ansioso, empezará a llorar de manera explosiva. Se callará un par de segundos y volverá a hacerlo de igual modo. Si no come, su tono se irá volviendo más intenso.

Necesita dormir
¡Qué suerte tienen los bebés! Cuando están cansados, pueden simplemente echarse a dormir, donde sea y cuando sea. O, por lo menos, eso es lo que creemos los mayores, pues  pueden ponerse irritables y llorar, especialmente si están demasiado cansados.

Es recomendable poner a tu bebé a dormir en cuanto bosteza por primera vez en lugar de esperar hasta que el cansancio lo altere.

Le duele algo

Llorará de forma desconsolada y muy fuerte, con la boca abierta. Únicamente parará para coger aire. Puede que le tiemble la barbilla y que se toquetee la zona que tiene dolorida.

No se encuentra bien…

Emitirá un llanto débil y continuado, al tiempo que se moverá a un lado y a otro, en un intento de encontrar la postura en la que se sienta un poco más cómodo.

Tiene sueño,  Además de frotarse los ojos con las manos y de tocarse las orejas, llorará de un modo intermitente.

Quiere más estimulación

Tu bebé puede ser uno de esos bebés “exigentes” y extrovertidos que siempre quieren explorar. Es posible que la única manera de calmarlo cuando llora es manteniéndolo activo.

La idea es  pasear a tu bebé en una carrito, mochila frontal  para que observe mejor el mundo que lo rodea. Llévalo  con  amigos que tienen bebés, al parque, eso le va a distraer muchísimo.

Quiere que lo tengas en brazos

Llorar puede ser su forma de pedir que lo cargues en brazos. A los bebés les gusta ver las caras de sus padres, necesitan su cariño, escuchar sus voces y sentir los latidos de su corazón.

Si te cabe la duda, los primeros meses de vida de tu bebé, por tenerlo en brazos de vez en cuando y darle ese gusto no lo vas a ¡malcriar!

 

En cualquier caso, una madre acaba haciéndose con el ritmo de su hijo y consigue saber fácilmente qué le ocurre y tranquilizarle y atenderle en condiciones, pero si el bebé sigue llorando y nada le calma lo mejor y más seguro es acercarse al médico, aunque seguramente no será nada de enorme importancia.

Fuente: www.desydes.com